Transforman estudiantes yucatecos su comunidad con proyecto reconocido a nivel nacional
La iniciativa de la Primaria "18 de marzo" se ubicó entre los 20 mejores proyectos de la convocatoria nacional Somos el Cambio, gracias a su impacto en el bienestar animal y la participación comunitaria.

Kanasín, Yucatán a 14 de julio de 2026.- La empatía de un grupo de niñas y niños yucatecos se transformó en una iniciativa capaz de inspirar a todo el país. El proyecto "Una patita de ayuda", desarrollado por la comunidad educativa de la Escuela Primaria "18 de marzo", de Kanasín, fue seleccionado entre los 20 mejores proyectos de México en la convocatoria nacional "Somos el Cambio", en la que participaron más de 1,500 propuestas. Este reconocimiento coloca a Yucatán como ejemplo de que la educación forma ciudadanos comprometidos con su entorno y capaces de impulsar transformaciones desde la escuela.
Con el objetivo de combatir el maltrato animal y fomentar una cultura de respeto hacia todos los seres vivos, el proyecto ha promovido campañas de concientización, jornadas de esterilización, ferias de adopción y acciones para fortalecer la tenencia responsable de mascotas. Gracias al compromiso de estudiantes, docentes, familias y aliados, se ha logrado beneficiar a más de 700 perros y gatos, demostrando que las pequeñas acciones, cuando se realizan en comunidad, pueden generar grandes cambios.
La líder del proyecto y docente del plantel, María José Dzul Kuk, recordó que todo comenzó cuando un perro llamado Lazarito encontró refugio en la escuela. Ese momento despertó la sensibilidad de las y los estudiantes, quienes decidieron convertir una realidad dolorosa en una oportunidad para actuar, aprender y transformar su comunidad a través del trabajo colectivo.
"Todo comenzó cuando Lazarito llegó a nuestra escuela buscando refugio. Esa experiencia nos hizo comprender que podíamos hacer algo para cambiar esta realidad. Hoy vemos que el trabajo en equipo y la participación de nuestras niñas y niños pueden generar un impacto positivo mucho más allá de la escuela", expresó.
Siguiendo la metodología Siente, Imagina, Haz y Comparte, propia de Somos el Cambio y alineada con la Nueva Escuela Mexicana, las y los estudiantes identificaron las necesidades de su comunidad, propusieron soluciones y las llevaron a la práctica mediante campañas de esterilización, pláticas de sensibilización, actividades escolares y alianzas con autoridades, asociaciones y legisladores. Este esfuerzo también les permitió participar en iniciativas como "Seres Sintientes", y "Menos Crueldad Animal", fortaleciendo la protección jurídica de perros y gatos en Yucatán.
El orgullo por este logro se extendió a todo el Estado, ya que Yucatán también destacó con los proyectos de la Escuela Telesecundaria No. 77 "Eduardo Urzaiz Rodríguez", de Tixhualactún, Valladolid, y del CONALEP Valladolid, reflejando el talento, la creatividad y el compromiso social que distinguen a las comunidades escolares yucatecas.
Este reconocimiento fortalece la visión del Gobierno del Renacimiento Maya, encabezado por el gobernador Joaquín Díaz Mena, de impulsar una educación con sentido humanista que forme niñas, niños y jóvenes capaces de transformar su realidad mediante la empatía, la participación y el trabajo colaborativo. A través de "Somos el Cambio", las escuelas se consolidan como espacios donde las ideas se convierten en acciones que mejoran la vida de las personas y fortalecen el tejido social, demostrando que cuando la educación inspira a servir, los cambios positivos llegan a toda la comunidad.
Con el objetivo de combatir el maltrato animal y fomentar una cultura de respeto hacia todos los seres vivos, el proyecto ha promovido campañas de concientización, jornadas de esterilización, ferias de adopción y acciones para fortalecer la tenencia responsable de mascotas. Gracias al compromiso de estudiantes, docentes, familias y aliados, se ha logrado beneficiar a más de 700 perros y gatos, demostrando que las pequeñas acciones, cuando se realizan en comunidad, pueden generar grandes cambios.
La líder del proyecto y docente del plantel, María José Dzul Kuk, recordó que todo comenzó cuando un perro llamado Lazarito encontró refugio en la escuela. Ese momento despertó la sensibilidad de las y los estudiantes, quienes decidieron convertir una realidad dolorosa en una oportunidad para actuar, aprender y transformar su comunidad a través del trabajo colectivo.
"Todo comenzó cuando Lazarito llegó a nuestra escuela buscando refugio. Esa experiencia nos hizo comprender que podíamos hacer algo para cambiar esta realidad. Hoy vemos que el trabajo en equipo y la participación de nuestras niñas y niños pueden generar un impacto positivo mucho más allá de la escuela", expresó.
Siguiendo la metodología Siente, Imagina, Haz y Comparte, propia de Somos el Cambio y alineada con la Nueva Escuela Mexicana, las y los estudiantes identificaron las necesidades de su comunidad, propusieron soluciones y las llevaron a la práctica mediante campañas de esterilización, pláticas de sensibilización, actividades escolares y alianzas con autoridades, asociaciones y legisladores. Este esfuerzo también les permitió participar en iniciativas como "Seres Sintientes", y "Menos Crueldad Animal", fortaleciendo la protección jurídica de perros y gatos en Yucatán.
El orgullo por este logro se extendió a todo el Estado, ya que Yucatán también destacó con los proyectos de la Escuela Telesecundaria No. 77 "Eduardo Urzaiz Rodríguez", de Tixhualactún, Valladolid, y del CONALEP Valladolid, reflejando el talento, la creatividad y el compromiso social que distinguen a las comunidades escolares yucatecas.
Este reconocimiento fortalece la visión del Gobierno del Renacimiento Maya, encabezado por el gobernador Joaquín Díaz Mena, de impulsar una educación con sentido humanista que forme niñas, niños y jóvenes capaces de transformar su realidad mediante la empatía, la participación y el trabajo colaborativo. A través de "Somos el Cambio", las escuelas se consolidan como espacios donde las ideas se convierten en acciones que mejoran la vida de las personas y fortalecen el tejido social, demostrando que cuando la educación inspira a servir, los cambios positivos llegan a toda la comunidad.